Historia de Slenderman - El diario de Slenderman (I): El diario maldito


 Orden cronológico:
1.- Historia de Slenderman - El diario de Slenderman (I): El diario maldito (estás leyendo esta historia ahora)
2.- Historia de Slenderman - El diario de Slenderman (II): El segundo chico (esta historia aquí)
3.- Historia de Slenderman - El diario de Slenderman (III): La chica "loca" (esta historia aquí)
4.- Historia de Slenderman - El diario de Slenderman (IV): La verdadera historia (esta historia aquí)
No hay ser mas horroroso que aquel que está en las tinieblas. Aquel que te observa. Aquel que te acecha poco a poco, volviéndote loco, matándote de una manera que nadie ha conocido jamás [...]. Pero al fin y al cabo todos estamos condenados a su presencia, especialmente los niños. Estamos condenados a Slenderman.
Querido diario, me llamo Jeniffer y hoy es pleno verano. Me he mudado con mis padres hace poco y no me hace mucha gracia. Menos gracia me ha echo cuando perdí mi diario en la mudanza y me han tenido que comprar otro. Este diario es muy feo pero tiene muchísimas hojas en blanco, al menos puedo escribir mucho. Tengo casi dieciséis años y estoy a punto de terminar la ESO. Es de noche y todo está tranquilo y comparándolo con mi anterior casa no hay vecinos que están con la música a tope.

Sigo en contacto con mis amigos, ya que no los cambio por nada del mundo. Son los mejores. Sobretodo Rafa, que es mi mejor amigo y aunque él no lo sabe, estoy enamorada de él desde hace muchos años. Espero ser correspondido por él algún día. Entonces seremos muy felices. Además, he quedado con él mañana todo el día.

Ya ha pasado todo un día y ya he quedado con él. Ha sido muy divertido, por que he podido pasar mucho tiempo con Rafa sin que nadie nos moleste. Lo raro es que ha veces estaba un poco raro, como si creyese que alguien le observase o le siguiese. Creo que lo hacía para asustarme. Aún así dudo mucho que me asuste, no soy de las que se asustan tan fácilmente.

Al fin y al cabo, hoy domingo estaré haciendo muchas cosas.

Ya es de noche y no he podido escribir más en el diario a causa de todo lo que he hecho. Que aunque no escriba aquí todo lo que he hecho no significa que no tenga constancia de ello. Tengo ganas de no estudiar más y poder hacer lo que me da la gana de una vez. Ser libre y no tener a nadie que me diga lo que tengo y lo que no tengo que hacer. Me gustaría hac Acabo de ver la tele una noticia que me ha puesto los pelos de punta. Unos niños a los que le habían hecho una foto desaparecieron varios días después, todos ellos, y ha ninguno se le ha vuelto a ver... con vida. Sin rostro ninguno. Y en la foto salía una persona alta, y que no tenía cara.

Es como me contó Rafa, que ha veces sentía que alguien alto y sin cara lo vigilaba constantemente. A veces siento que quería decirme algo. Pero este no es mi problema. Solo será un pirado, que será un enfermo mental que disfrutará haciendo daño a los demás. Ojala los encarcelasen a todos y no los dejasen salir a ninguno de ellos.

[Hay hojas arrancadas]

Hay muchas hojas arrancadas. ¿Quién ha cogido mi diario y arrancado todas estas hojas desde el domingo pasado? Juro que si ha sido mi hermano pequeño lo mato. Si ha sido él juro que [hay manchas de sangre que hace que sea ininteligible muchas palabras], pero puedo quedar con ellos.

Al fin y al cabo podré hablar con ellos tranquilamente y poder quedar para ir al cine. Será muy divertido porque después contaremos cosas de miedo, como todas esas cosas que están ocurriendo.

¡DÉJAME SOLO! ¡DÉJAME SOLO! ¡DÉJAME SOLO! ¡DÉJAME SOLO! ¡DÉJAME SOLO! ¡DÉJAME SOLO! ¡DÉJAME SOLO! ¡DÉJAME SOLO! ¡DÉJAME SOLO! ¡DÉJAME SOLO! ¡DÉJAME SOLO! ¡AYÚDAME!

Me gustaría saber quién a sido el gracioso o la graciosa que me ha puesto ésto. No tiene nada de gracia que me haya cogido mi diario y me lo haya escrito de ésta manera.


Ya ha pasado una semana desde que escribí las últimas palabras. Tengo mucho miedo y no sé que hago escribiéndolo todo. Estoy cansada y no sé que hacer ya. Algo o alguien me está siguiendo desde hace días, espero que sea una maldita broma porque ésto ya no tiene ninguna gracia.

No puedo dormir, no puedo descansar, no puedo ni siquiera tener la luz apagada. Siempre siento que hay alguien que me mira sin necesidad de estar delante. Juro por lo que más quiero que, en ese colegio hay alguien, a todas horas, mirando a todos los que pasan por enfrente e incluso quién entra y sale. Ésto empieza a ser insoportable.


¡LO HE VISTO! ¡A ESA COSA! Se me ocurrió entrar en el colegio y lo he visto. Era un hombre sin cara pero con traje y corbata negra. Me miraba y sentía como si intentase decirme algo. Sentía como si quisiera que le ayudase. Pero lo que quiero es huir. Lo que quiero es que tod[todas estas palabras están borrosas por lágrimas].

Al fin he conseguido salir de ese infierno. He conseguido un mechero y alcohol. Si éste diario lo leéis es que no se ha conseguido quemar. Yo ya no soporto ésto y voy a dejar éste mundo con fuego. Si conseguís éste diario dejadlo donde estaba y jamás escribáis ni jamás vayáis a su llamada.






Siguiente capítulo: Historia de Slenderman - El diario de Slenderman (II): El segundo chico

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