La Ilusión Solitaria - Capítulo 15 - La Oscuridad de la Tormenta

Por fin ya habíamos llegado a la costa, habíamos seguido en línea recta hacia el este cuando bordeamos por la costa norte del Gran Lago. Ahora solo nos quedaba ir hacia el norte hasta encontrar un embarcadero y algún barco que nos llevase a nuestro destino, hasta Maléficus.

Lo que nos impulsaba era el querer respuestas. A su vez teníamos miedo de llegar y encontrarnos con algo que no nos esperábamos. Javier era el único, junto con nuestro pequeño gruñón José Manuel, que deseaba de todo corazón ésta aventura. Veitutxi y yo teníamos un presentimiento de que algo no marchaba bien. El resto simplemente habrían deseado quedarse en casa ignorando la leyenda. El miedo a morir podía provocar sentimientos que de normal no tendríamos.

En este breve capítulo no tengo mucho que contar. Pasamos de tener unos días preciosos desde que llegamos al Gran Lago a tener tormenta fuerte desde que dejamos dicho lago. Incluso por la costa había tormenta.

Todo lo que ocurrió era que nadie habló. Caminábamos sin parar hasta el norte, alguno que otro de nuestro grupo caía rendido al suelo y parábamos a descansar donde podíamos. Primero cayó Piter y nos resguardamos bajo un gran árbol, aunque terminamos llenos de agua igualmente; al día siguiente fue Victor y pudimos meternos en una pequeña cueva vacía; y por último Veitutxi, y en este caso montamos una tienda con todo lo que encontrábamos allí, ya fuesen piedras, ramas, troncos y cualquier cosa que sirviese.

Era la oscuridad de aquella tormenta que nos afectaba mucho. No era nada normal, pero tendría que ser más fuerte para poder detenernos.

Comentarios

Entradas populares